Una interesante encuesta realizada por el INE sobre ‘el uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y el Comercio Electrónico de las Empresas’ revela que el 97,2 por ciento de las pequeñas empresas españolas dispone de conexión a Internet. El uso de ordenadores está extendido a la práctica totalidad de las empresas con más de diez trabajadores (98,6%) frente a un 66,2 por ciento de las microempresas. Estas diferencias también se establecen en relación al uso del teléfono móvil. El 66,3 por ciento de las compañías con menos de 10 empleados usan celulares por un 91,3 en el resto.
De las empresas que están conectadas a Internet, el 63,9 por ciento de las compañías de más de diez empleados dispone de página web (8,5% más que el año anterior), porcentaje que se eleva hasta el 91 por ciento en el caso de las compañías que cuentan con 250 ó más asalariados, mientras que sólo el 25 por ciento de las empresas más pequeñas con Internet tienen página web. El 91 por ciento de las empresas utilizan su web para darse a conocer, mientras que un 58,3 por ciento lo hace para facilitar el acceso a catálogos y listas de precios.
En lo que se refiere a las comunicaciones electrónicas, un 96,5 por ciento de empresas de diez o más asalariados dispone de correo electrónico y un 45 por ciento se comunica a través de intercambio electrónico de datos. En el resto, el 55,3 por ciento utiliza el correo electrónico.
En cuanto a las ventas por Internet, sólo un 13,1 por ciento, una de cada diez, realizan ventas electrónicamente, siendo los servicios de alojamiento (66,8%) y agencias de viajes (42,2%) los que copan los primeros puestos. El volumen de negocio alcanzado por estas ventas ha sido de 168.864 millones de euros con un incremento interanual del 5,3% en los últimos 5 años.
Por otro lado, las empresas cuyas sedes sociales están ubicadas en Comunidad de Madrid, Cataluña y País Vasco presentan las mayores intensidades en el uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). Por el contrario, las empresas de Castilla-La Mancha, Cantabria y Extremadura tienen los menores porcentajes de uso de nuevas tecnologías.
