Hace pocos días que se cumplió un mes desde que España le declaró amor eterno a Andrés Iniesta. Otra vez el fútbol elevó al manchego a la altura de los dioses, pero como él dice “sigo siendo el mismo” y la verdad es que nos lo creemos. Todo empezó el 11 de mayo de 1984, cuando en el seno de una familia humilde en un pequeño pueblo de Albacete llamado Fuentealbilla – hoy conocido en el mundo entero – nació Andrés Iniesta Luján.
Como él mismo confiesa en su página web, desde pequeño siempre estuvo pegado a un balón de fútbol, incluso se escaqueaba de ayudar en el bar que regentaba su familia con tal de jugar a un deporte por el que lo ha dado todo. Pero en algunas ocasiones la vida tiene una recompensa. Esta vez el fútbol ha sido justo con Iniesta y ha convertido a un buen chico de Fuentealbilla en un héroe nacional que pasará a formar parte de los anales de la historia de España.
No estamos ante una de esas estrellas mediáticas, al que persiguen los fotógrafos y causa desmayos entre las féminas. Estamos ante un chaval de la mancha al que le apasiona el fútbol y con su talento convierte a los periodistas deportivos en poetas. “El dios del fútbol acaba de bajar a Stamford Bridge, no es Andrés Iniesta, es el Dios de la justicia” narró Carlos Martínez cuando el 6 de mayo del 2009 Iniesta con su gol en el minuto 93, le daba al Barça el pase a la final de la Champions.
Pero algo ya se estaba fraguando cuando el 29 de noviembre de 2009, este chico pálido de Fuentealbilla mandó callar al mismísimo Cristiano Ronaldo durante el clásico que se jugaba en el Bernabeu. En ese momento Iniesta se metió en el bolsillo a todos los españoles. Un hombre tímido, educado y no muy alto no se dejó intimidar ni por los aspavientos ni por el físico del portugués. Los separan 10 centímetros y 20 kilos de peso porque eso sí, para cuerpo el de Cristiano. Pero Andresito no se amilanó y lo mandó callar, a CR9, en su casa y ante más de 100.000 madridistas. Al día siguiente ya había grupos en Facebook aludiendo al día que “Iniesta mandó callar a CR9”. En menos de 48 horas ya agrupaban a miles de fans.
Y la apoteosis llegó el 11 de julio. No voy a relatar lo que pasó porque todos ya lo tenéis en vuestra memoria. Andrés Iniesta se convirtió en el minuto 117 del partido en el héroe de la final de Sudáfrica. Y todos nos sentimos orgullosos, mejor él que cualquier otro. Porque este chico cae bien a todos, a catalanes y madrileños, a gallegos y andaluces. Pero lo que diferencia a los buenos de los que no lo son tanto, es que quizá en el momento más importante de su vida, Iniesta quiso compartirlo con su gran amigo Dani Jarque, jugador del Español fallecido en Italia a causa de una enfermedad coronaria.
No sabemos por qué pero en campañas de Marketing y en Redes Sociales todavía gana Cristiano Ronaldo. Quizá porque es más guapo, más alto, más moreno. Mientras Iniesta tiene más de 1.800.000 fans en su página oficial de Facebook, el luso cuenta con más de 10.500.000. Iniesta es seguido por más de 240 mil personas en Twitter mientras Cristiano es la primera celebrity no americana en alcanzar 10 millones. Eso sí, en el mundial más 2.0 de la historia cuando Iniesta anotó el gol que daría el triunfo final a la Roja, las Redes Sociales echaban humo. Aún no se sabe cuántos tweets se mandaron por segundo desde el gol de Iniesta hasta el final del encuentro, ni cuando éste finalizó, pero con toda probabilidad se debió superar el récord de mensajes por segundo establecido durante el partido de Holanda – Brasil.
No creo que ni Armani, ni Cavalli, ni siquiera Victorio & Lucchino llamen a Andrés Iniesta para presentar ninguna de sus colecciones ni posar en calzoncillos pero ya son muchas las marcas que han visto en él un ejemplo y quieren contar con sus servicios. Además Iniesta será portada del FIFA 2011. Sólo los mejores lo son.
