Se acaba el 2009 y con él la publicidad en Televisión Española. Así lo decidió el Gobierno hace unos meses con el objetivo de que el canal televisivo pase a ser “sostenible e independiente”, como señaló la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, el pasado mes de mayo. Este jueves, día de Fin de Año, se emitirá el último anuncio de la historia de RTVE, que protagonizará la multinacional de tarjetas de crédito Mastercard. Desde ese momento, la publicidad en televisión ya será cosa de las cadenas privadas.
La supresión de los anuncios le supondrá a RTVE la pérdida de 478 millones de euros (previsión de ingresos publicitarios para 2010 y más de la mitad del presupuesto de este canal) que espera compensar con la entrada en ‘caja’ del 3% de las ganancias publicitarias de las televisiones privadas (obligadas ahora a financiar la Televisión Española), del 0,9% de los ingresos de las operadoras de telefonía, que además también deberán abonar un canon por la utilización del espacio radioeléctrico, y con la aportación del Estado de 550 millones.
Está por ver si a RTVE le salen las cuentas, pero, de momento, esta reconversión tiene revolucionada a la plantilla del departamento comercial del canal estatal. Hasta ahora, estaba formada por 19 directivos y 180 trabajadores. A partir del primero de enero, quedará reducida a siete directivos y 27 trabajadores. La dirección de RTVE contempla recolocar a todos los empleados en otros puestos, pero lo cierto es que hacerlo supone resolver un puzzle realmente complicado, lo que tiene en alerta a 160 trabajadores, cuyo futuro laboral todavía es una incógnita.
